Autorretrato Infame

Quien soy…
Soy lo que me mueve, lo que siento, lo que me toca, lo que construyo y lo que influye en mí
Lo que está a mí alrededor, lo que estuvo y dejó algo en mí, soy donde estuve y dejé algo mío,
Soy un río caudaloso, Usumacinta, Grijalva, agua azul,  soy la naturaleza en mí
Soy la danza del pochó
Soy palenque
Soy kin 252
Soy un hijo, un hermano, familia, un adiós
Soy conocimiento, pensamiento, acción
Soy rebelde
Soy sumiso
Soy religión, soy don juan matus
Soy el ché, zapata, marcos, Vasconcelos, magón, villa, lucio, soy revolución
Soy Nietzsche, Hegel, marx, weber, kierkeegaard, cioran, Freud, Lewin, Feyerabend, Jung, soy la búsqueda del ser.
Soy INFAME ¡¡¡¡
Soy un rato de ocio, flojera, indecisión
Soy enfermedad
Un reencuentro
Soy construcción, destrucción, construcción
Soy trabajo,
Soy carretera, paisaje, libertad
Soy la noche, jaguar, el lado oscuro
Soy una nota de música en vivo, soy diez mil canciones de la red
Soy blues, jazz, un chelo tocando Bach, la música dándole sentido a la vida, soy rock
El soundtrack de mi vida.
Soy voluta de humo, soy mezcal, pulque, bourbon, merlot, soy vicio
Soy la primera foto juntos, la última
Soy amistad, lejos, cerca, para siempre
Soy la ciudad, una estación del metro, una calle viva, un evento
Soy lo que no me gusta, porque también influye en mí
Soy el centro, el hábito, la cotidianeidad
Soy burocracia, un número más, el que sigue, el que sigue, el que sigue
Soy el robo discriminado, el asalto a la nación, el pueblo dormido, el pueblo despertando
Soy política, soy la UAM
Soy lo que cocino
Soy la vida a través de mí
Soy una estratocaster reverberando todo el universo
Soy principio, soy el fin. . .
Soy todo lo que va a pasar, y lo que no también.
Soy la muerte de ángel, el término de su existencia, la desintegración de la carne, la incorporación al universo. . .
Soy la romántica muerte sin perder la consciencia. . . trascendencia. . .
Nuestro DISPOSITIVO consiste en crear un instrumento, el cual sea atractivo para los jóvenes, es decir que descubran una manera de narrarse a ellos mismo, como los autorretratos. Primero encontraran en la etiqueta AUTOBIOGRAFIA, nuestras primeras formas de describirnos, posteriormente en ATORETRATOS DE FAMOSOS encontraran, nuestras fuentes de inspiración, admiración. Y finalmente mostramos una nueva forma de autorretratarnos en AUTORETRATOS DEL EQUIPO, invitando así a describirse, narrarse muy internamente, jugando con las palabras, encontrando nuestra mejor forma de expresar quienes somos.


PORQUE NARRARNOS TAMBIEN ES TODO UN ARTE


Una de las funciones del arte es testimoniar, expresar, contar cómo somos.

AUTORRETRATO


ANGELICA ANTONIO APARICIO


Yo Angelica, solo llevo lo angelical en el nombre, soy extremadamente rencorosa y muy orgullosa,

a veces lloro cuando me enojo, pues me da coraje,

y río disfrutando de mi venganza.

Odio las mentiras, amo, adoro las verdades,

si alguien me engaña la paga al doble.


Sin dejar de lado lo angelical,

en ocasiones suelo ser amorosa y cariñosa

sobre todo con las personas que me aprecian y aprecio.


Mi mayor temor es el fracaso y mi gran virtud es luchar,

no me gusta depender de los demás,

se conseguir lo que me propongo, luchado hasta lograrlo.


Mi mayor alegría es, estar con mi familia,

y saber que siempre van a estar ahí cuando lo necesite, mi miedo, terror!!! Nooooo!!! los ratones,

pequeños e indefensos, pero que miedo me dan,

jajajajaja, el buen humor, es esencial en esta vida,

sin humor no hay alegría

y sin alegría no hay FELICIDAD.


LO MEJOR DE MI VIDA ES VIVIRLA
AUTORRETRATO
(ANAHI CARBAJAL MONTIEL 1988- )
Bueno así comienza mi historia yo nací un día tres de noviembre del año de 1988, en puebla en un lugar llamado Honey, es muy curioso que en ese pueblito la mayoría de la gente que habita ahí son personas de piel clara y ojos de color según cuentan que  eso se debe a que en épocas pasadas habito gente  española, viví en ese lugar solo hasta  los cuatro años ya que mi papá que se llama Mateo Carbajal Lemús  trabaja en el D, F. ,mi madre Arcadia Montiel Hernandez vivía en puebla y él solo nos visitaba de vez en cuando, por ciertas razones decidió que nos viniéramos para acá. Al llegar al D, F, tuvimos que vivir con una de mis tías en la delegación Iztapalapa.
Entre a la primaria “Macuilxochitzin” que quedaba relativamente cerca de la casa a la edad de 7 años  ya que no me aceptarán antes por no haber ido al kínder, fue hasta segundo de primaria que nos quedamos con mi tía porque posteriormente nos tuvimos que cambiar a un terreno que había comprado mi papá, como se puede ver andábamos de un lugar a otro por cuestiones de mi padre este cambio fue casi por la misma zona, cuando pasaba a quinto de primaria sufrimos otro cambio de casa esto se debió al trabajo de mi padre ya que mi hermana que le ayudaba se iba a ir para estados unidos, por esa razón nos establecimos ahora en la delegación Coyoacan por lo que mi padre tomo la decisión de vender la casa que tenia y desde entonces hasta la fecha nos encontramos rentando, por estas cuestiones los últimos dos años de primaria fue en otra escuela “Tecayehuatzin” fue este el último cambio porque ya tengo 12 años viviendo en coyoacan.

En mi ingreso a la secundaria “Madame Curie # 178” hasta el último grado siempre considere una persona muy seria, reservada, hasta cierto punto penosa, pero sobretodo muy fría en cuestión de que no se demostrar lo que siento por las demás personas tal vez  esto se debe  a que mi papá había sido  el típico hombre machista en donde le daba más preferencia a los hombres que a las mujeres, mi mamá considerada como un mujer sumisa que acataba todo lo que mi papá decía, se dedicaba solo al hogar y a los hijos pero en especial atenderlo a él y digo había sido porque hasta cierto punto  ya cambio. Me costaba mucho trabajo relacionarme con las demás personas pero sobre todo el hablarle a los chavos, en la secundaria me encantaba jugar fútbol, siempre quise ser parte de un equipo pero por ciertas razones nunca se dio la oportunidad. Mi forma de vestir durante la secundaria era muy sport solo me gustaba usar pans y playeras amplias, mi apariencia no era la mejor ni siquiera me gustaba arreglarme, en el último año de la secundaria fue cuando tuve mi primer experiencia en el amor (mi primer novio), también en este considere a dos compañeras (Melvi y Beatriz) como amigas, no fue como que la gran cosa, pero si la plataforma para que yo  comenzara a formar mis propios criterio, el inicio de mis decisiones fueran  buenas o malas y aprender de mis errores.
Cuando entro a estudiar el nivel medio superior “Colegio de Bachilleres plantel 4 Culhuacan”, comienzan nuevas aventuras y nuevas experiencias, de la misma manera las personas con las que yo comienzo a tratar son chavas tranquilas, estudiosas,  y  poco sociables tal vez me identifique con ellas desde principio, mi grupo de amigas era de 5 (Karen, Gloria, Carla, Cynthia y yo), compartíamos gustos en común como la música , lugares que nos gustaba visitar entre  otros pero como todo empiezan los conflictos entre nosotros cuando se trata de unir a nosotros Melina por  el hecho de que a la mayoría no le caía bien, debido a eso el grupo se dividió y desde entonces las que considere a migas fue solo a dos a Melina y Cynthia a la que quiero como una hermana, fue entonces cuando aprendí el concepto de amistad y lo que para mí es ser una amiga, estar en los momentos buenos y malos , cuando se necesita  confiar en alguien pero sobre todo cuando necesitas un consejo, para ese entonces era considerada la más centrada, la que tomaba las cosas con mayor madurez, pero sobre todo la que no se cae en ningún momento me refiere ante las decepciones amorosas porque creo que no han sido las mejores que he tenido ya que siempre termino fracasando me imagino que se debe a que no se demostrar lo que siento por miedo hacer lastimada pero ya me di cuenta de todos modos  termino mal, pero bueno sé que es parte de la vida, el sufrir, el fracasar y levantarte porque considero que te ayuda hacer mejor persona.
Al termino del bachillerato opto por tomar la Carrera de Recursos Humanos, aprendí  temas como la de admisión y empleo, higiene y seguridad, capacitación etc., para el último semestre realizamos una práctica sobre una entrevista de trabajo, cual era la actitud que teníamos que tomar, que tipo de exámenes se presentan pero sobre todo la manera que te debes presentarte a la entrevista, realizamos visitas a empresas como el Bimbo y de Vinos, al término de la prepa obtuve mi certificado en Aux. de Recursos Humanos.
Al concluir la prepa, me quedo un año sin escuela  porque no puedo ingresar luego, la escuela que yo quería era CU la carrera de administración después de tantos intentos nunca me quede, en ese año decidí meterme a trabajar mi primer trabajo fue en una papelería que queda cerca de mi casa, aprendí nuevas responsabilidades así como el desenvolverme en un ambiente totalmente diferente al de la escuela, a tratar  con otras personas, saber convivir con ellas, pero sobretodo a ser tolerante para poder sobrellevarla y adquirir nuevas habilidades. Intento tomar un curso de inglés en el poli pero no me gusto y mejor me salí, posteriormente tomo un curso para ingresar a la universidad.
Cuando salen las convocatorias para el ingreso a la universidad  tomo la decisión de buscar otras opciones y presento el examen  a la UAM así como elegir otra carreara que de preferencia fuera menos demanda para tener mayor probabilidad de quedarme. Me quede en la Uam de iztapalapa  en la carrera de sociología, cuando ingreso ahí me doy cuenta de que todo es totalmente diferente al principio todos los de mi grupo empiezan a formar grupos con quien estar, pero después del primer trimestre me doy cuenta que no puede seguir siendo así  ya que la estancia en un mismo grupo dura muy poca solo tres meses,  cada uno debe de ver por lo que le interesa, nos individualisamos, cada quien anda por su lado haciendo sus tareas, también me di cuenta que ya no compartimos los mismo intereses, ni los mismos gustos a lo mejor coincidimos en uno que otro pero pocas veces, respete la forma de ser de cada uno, su manera de pesar, aprendí de sus experiencias que ha tenido  cada una de las personas que conozco. Después del tercer trimestre tomo la decisión de cambiarme de carrera a la de Psicología Social porque se me hizo una carrera muy interesante, y   hasta este momento que se más de la carrera me doy cuenta que no estaba equivocada porque cada día se me hace más interesante y no me arrepiento del cambio.
Tal vez no era lo que pensaba estudiar pero por algo pasan las cosas, durante estos dos años que ya llevo en la universidad en trabajado en dos ocasiones aproximadamente en cada trabajo e durado 6 meses, pero por x o y razones pero sobre todo porque mi mayor prioridad ahora es terminar con mi carrera. Todo esto en grandes rasgos es lo que he vivido pero sé que aun me falta mucho por aprender y mucho que vivir, pero sobretodo disfrutar cada momento y hacerlo inolvidable se a bueno o malo.

ARTICULO DE "TOURAINE"

MODERNIDAD Y SUJETOS SOCIALES EN ALAIN TOURAINE

Dra. Luz Lomelí MeillonITESO


En el umbral del siglo XXI, escenario de la transformación de los estados nación y de  los procesos globalizadores que configuran un nuevo orden mundial, resulta promisoria la propuesta de Alain Touraine para hacer una lectura sociológica de dichas  transformaciones. Su tesis  acerca de la “modernización mutilada” y, por ende, de la necesidad de un “retorno a la modernidad” y el  papel que, en ello, juegan los “Actores y Sujetos sociales” permiten reconocer que la profundidad y el rumbo que asumen los cambios no se deben sólo a la expansión del mercado mundial, a la internacionalización del capital y al desarrollo de la informática; por el contrario, el dinamismo de estas fuerzas impersonales responde a la actuación de los seres humanos y a las relaciones que entre ellos establecen. La pretensión del texto se limita a recabar algunas notas sobre la propuesta del sociólogo francés acerca del Sujeto social[1] y su relación con algunos de los ejes señalados por el autor: Crisis de la modernidad y retorno a la modernidad; Racionalidad y Subjetividad; y movimientos sociales portadores del Sujeto.   

   CRISIS DE LA MODERNIDAD
En la visión de Alain Touraine, la historia  de la modernidad es aquélla de la emergencia de actores sociales y culturales que bajo el impulso de la racionalidad instrumental  fraguaron la sociedad industrial y a los Estados nación. El siglo XIX fue de las clases sociales como el siglo XX de las naciones. El impulso de la modernidad cesa cuando la racionalidad instrumental se separa de los Actores sociales y culturales. Entonces el eros, el consumismo, la empresa y la nación se desvinculan y entran en coalición unos con otros. De esta forma, la modernidad entra en crisis y la sociedad deja de ser el espacio donde  las instituciones y los Actores sociales se corresponden por medio de la familia y de la escuela. Las condiciones de crecimiento económico, de libertad política y de bienestar individual no se dan de manera análoga e interdependiente. La economía se reduce a un conjunto de estrategias empresariales y éstas son ajenas a un tipo de sociedad y de cultura. Entonces el sistema y los Actores se encuentran totalmente disgregados.
La modernidad asocia el progreso con la cultura y opone  las sociedades tradicionales a las sociedades modernas. La posmodernidad[2] viene a separar lo que antes estaba unido: define la cultura sin referencia al progreso de la racionalidad, la sociedad ya no está unida a ningún personaje ni categoría social y se acentúan las culturas locales. De igual forma, se disocian las conductas de producción, de consumo y de vida política. Todo ello conduce a la desaparición de los Sujetos sociales y en forma paralela, el Sujeto individual termina por descomponerse, al punto de limitarse a una sucesión de “ representaciones” de acuerdo al contexto. En consecuencia, en el análisis social prevalece el pensamiento sistémico que descarta la idea de Actor y de Sujeto y se centra en el sistema mismo y en la creciente diferenciación de los subsistemas para los cuales, los otros subsistemas son simples entornos. En esta perspectiva se considera la vida social como un entorno del sistema político. Estas interpretaciones son incompatibles con el pensamiento social heredado de los dos últimos siglos, en particular con las nociones de historia, movimiento social y de sujeto.
El mundo de hoy es un mundo que se debate entre lo objetivo y lo subjetivo, entre el sistema y los Actores. De un lado, el mundo parece global; del otro, los multiculturalismos parecen no tener límites. En tanto que la ley del mercado destruye sociedades, culturas, movimientos sociales; la obsesión de identidad se aprisiona en políticas arbitrarias que no pueden sostenerse  más que en la represión y el fanatismo. Por el camino sistémico, al que conduce la racionalidad, no se vislumbra solución por lo que se hace necesario redefinir la sociedad, recuperar lo subjetivo y retornar al Sujeto. Esto es así porque la modernidad racionalista aprisionó en instituciones represivas todo aquello que parecía resistirse a su triunfo.  En lugar de ayudar a su desarrollo, le ha amputado la mitad de ella misma. Se puede concluir  que no es posible la modernización sin racionalización pero que también es indispensable la formación de Sujetos que se sienta responsable frente a sí y frente a la sociedad.

RACIONALIDAD Y SUBJETIVIDAD

La imagen de la razón que disipa las nubes de la irracionalidad y de la ciencia reemplaza las creencias y los sistemas sustituyen la imagen de un dios creador todopoderoso. Sin embargo, los procesos impersonales constituyen únicamente la mitad de lo que Touraine llama modernidad: el desencantamiento del mundo. Si miramos la acción humana, la imagen se transforma. En la sociedad tradicional, el hombre se encontraba sometido a fuerzas impersonales o al destino. La modernidad significa el desencantamiento del mundo y con ello, la separación del conocimiento objetivo y del subjetivo. Mientras más se adentra la modernidad, más se separan el Sujeto y el objeto, los cuales se confundían dentro del pensamiento premoderno.
Por mucho tiempo, la modernidad ha sido definida por la eficacia de la racionalidad instrumental, la maestra del mundo que hizo posible la ciencia y la tecnología. Esta visión no debe ser rechazada porque constituye la más poderosa arma  crítica contra los totalitarismos y los integrismos; pero por sí sola no da una idea completa de la modernidad, le falta la otra mitad: el surgimiento de un Sujeto humano como liberación y como creación. La  modernidad, según Touraine, constituye el diálogo de la racionalidad y de la subjetividad. El hombre, como parte de la naturaleza es objeto de un conocimiento objetivo pero también es el yo de un Sujeto; Sin embargo, el conocimiento del hombre se separa del conocimiento de la naturaleza como la acción se distingue de la estructura.
El drama de la modernidad es que se ha desarrollado en lucha contra ella misma. No hay modernidad sino por la interacción creciente del Sujeto y la razón, de la conciencia y de la ciencia pero se ha querido imponer  la idea de que era necesario rechazar la idea del Sujeto para hacer triunfar a la ciencia, de desechar el sentimiento y la imaginación para liberar a la razón. La modernidad triunfa con la ciencia pero también cuando la conducta humana es regida por la conciencia y ésta obra por el amor y no sólo por conformidad al orden del mundo. Los llamados  a servir al progreso y a la razón que tienen como brazo armado al Estado, son menos modernos que el llamamiento  a la libertad y a la autogestión responsable. Hay cada vez una mayor referencia  a un sujeto que es libre, es decir, se pone como principio del bien, el control  que el individuo ejerce sobre sus acciones y sobre su situación. El Sujeto es la voluntad de un individuo que actúa y es reconocido como actor.

EL INDIVIDUO, EL SUJETO, EL ACTOR

El individuo, el Sujeto y el Actor son tres términos que se definen en relación unos con los otros. El hombre premoderno buscaba la sabiduría y se sentía conducido por fuerzas impersonales: el destino, lo sagrado y hasta el amor.  La modernidad triunfante reemplaza esa sumisión al mundo por la integración social. La transforma en el cumplimiento de una serie de roles: trabajador, ciudadano, soldado, etc. Más que el Actor de una vida personal debe ser el agente de una obra colectiva. El Sujeto se construye en la medida en que la vida aparece como el esfuerzo por construirse simultáneamente en la diversidad de aspectos.El individuo es la unidad particular donde se integra la vida pensada, la experiencia y la conciencia. El individuo se transforma en Actor por el control ejercido sobre su propia vida y se construye como Sujeto con el paso del inconsciente a lo consciente.
El Sujeto, individuo consciente que actúa, es el Actor que se inserta en las relaciones sociales sin identificarse totalmente con ningún grupo o colectividad. De esta forma, el Actor no obra conforme al lugar que ocupa en la organización social sino que modifica su entorno material, y sobretodo el social, en el cual es colocado por la división del trabajo, las políticas de dominación o las orientaciones culturales. La idea del Actor social es inseparable de la del Sujeto porque al erigirse como tal, el Actor  ya no se define por su utilidad al cuerpo social sino que es constituido por el Sujeto. Éste es el yo que se expresa como yo, sin olvidar  que la vida personal se constituye tanto de libido como de roles sociales. Sin embargo, en las actuales  sociedades modernas, esta producción del Actor por el Sujeto no se da sino que es conformado por las determinaciones sociales. En ellas, individuo, Sujeto y Actor se encuentran escindidos.
La subjetividad es la penetración del Sujeto dentro del individuo y la transformación particular  del individuo en Sujeto. Es aquí donde el orden del mundo se vuelve principio de orientación de las conductas. La subjetividad destruye el MI (Moi) que se define por la correspondencia de conductas personales y de roles sociales y se construye por las interacciones sociales y la acción de los agentes de socialización (245) El MI (Moi) se fragmenta: de un lado el Sujeto que asocia individuo y libertad y por otro, el SI (Soi) que asocia naturaleza y sociedad.  Nada es más opuesto al Sujeto que la conciencia del MI (Moi) porque el Sujeto no implica culpabilidad ni satisfacción; Es el poder del individuo o de un grupo que busca su libertad por medio de su lucha constante en contra del orden establecido y de las determinaciones sociales.
El individuo es Sujeto en cuanto es resistencia y es dueño de sus obras. Esta resistencia es positiva en la medida en que es racionalización pues la razón es también instrumento de  la libertad; se vuelve negativa en la medida en que la racionalización es dominada y utilizada  por los modernistas tecnócratas o burócratas, quienes la transforman en instrumento de producción o de consumo. El hombre moderno está constantemente amenazado por el poder absoluto de la sociedad; por eso ha reencontrado la idea de Sujeto como centro de resistencia al autoritarismo. El pensamiento no es moderno sino cuando se renuncia al ideal de un orden general, a la vez natural y cultural. Es moderno cuando combina determinismo y libertad, naturaleza y Sujeto.

LA MODERNIDAD DIVIDIDA

La crítica al modernismo, es decir, a la reducción de la modernidad a la racionalización, no debe conducir a una posición anti o posmodernista. Al contrario, nos descubre un aspecto de la modernidad olvidado o combatido por la racionalidad. Porque, en la actualidad, el mundo se encuentra fragmentado, la modernidad requiere encontrar un principio integrador que restablezca la unidad entre la vida y el mundo de la racionalidad instrumental: el consumo, la nación y la empresa. La redefinición de la modernidad sólo puede darse por la complementariedad del Sujeto y de la razón: De un lado, la sociedad de producción y de consumo de masa, de empresas de mercado animadas por la razón instrumental; y por otro, una sociedad atenta a los deseos individuales y a la memoria colectiva, a los impulsos de la vida y de la muerte; y defensora de la identidad colectiva.
No se debe concebir al Sujeto como un medio para reunificar los elementos fragmentados de la sociedad: la vida, la nación, el consumo y la empresa; pero es él quien los reunifica. La idea de Sujeto reconstruye el campo social precisamente porque enlaza los diversos fragmentos por medio de relaciones de oposición y complementariedad. Es por eso que el Sujeto se resiste a ser identificado con ninguno de los fragmentos de la sociedad. No es la comunidad, no es la nación, ni tampoco el mercado.
Cuando la racionalidad se reduce a la técnica, a la instrumentalización, el único punto de unión que existe entre los diversos fragmentos de  la modernidad clásica es la búsqueda de eficiencia y de rendimiento. Cada uno construye a su alrededor un universo extraño a los demás: cultura empresarial, de sociedad de consumo o de integracionismo nacional o religioso. El Sujeto por el contrario se define por el esfuerzo por unir lo que está separado. Construye su campo de acción relacionando los contrarios y rechazando todas las formas de narcisismo.

EL SUJETO COMO MOVIMIENTO SOCIAL

El Sujeto se opone  a eso que se ha llamado roles sociales y que en la realidad son la construcción de la vida personal y social por parte de los centros de poder. Ellos son los que crean a los consumidores, a los electores, a un público a quien ofrecen más o menos respuestas a sus demandas sociales y culturales. El individuo que construyen estos centros de poder no es el Sujeto sino el SI (SOI) pero se convierte en Sujeto cuando el individuo consumidor de normas e instituciones sociales se transforma en un constructor de la vida social y de sus cambios.
En términos del Actor y de los conflictos sociales se hace necesario definir el Sujeto social. Éste no es un principio que planea el curso de la sociedad ni el individuo en su particularidad. Es un modo de construcción de la experiencia social, como lo es la racionalidad instrumental. Por ello, la subjetividad es un movimiento cultural al mismo tiempo que racionalizador. El Sujeto social sólo existe como movimiento social, como contestación a la lógica que busca la integración social. Un movimiento social es el esfuerzo de un actor colectivo por apoderarse  de los valores, de la orientación cultural de la sociedad en oposición de un adversario, al cual está ligado por relaciones de poder. La afirmación del Sujeto proviene de todas las formas sociales obreras y burguesas que construyen la sociedad civil frente al Estado.
MOVIMIENTO FEMINISTA
Al centro de las sociedades se encuentra lo que se ha llamado movimientos culturales que son portadores de la subjetividad. El movimiento de la racionalidad se encuentra en el movimiento de la producción y el consumo. Su opuesto, a la vez que su complemento, son los movimientos culturales que afirman la subjetividad. El feminismo ha jugado y juega un  papel dinámico en los cambios culturales que se viven en la actualidad.
Entre los actores concretos que son portadores de los movimientos culturales, sobresale por su importancia, el movimiento feminista. En nombre de la modernidad revindica el reconocimiento de las aspiraciones de las mujeres así como su identidad biocultural. Las mujeres que luchan por su liberación  quieren abolir la discriminación  y la inequidad social  pero lo hacen, en cuanto mujeres y como tales hablan. Esta es una característica de los movimientos sociales que se construyen como Sujetos: Se definen no tanto por la actividad, sino por su pertenencia,  por su identidad cultural. Se afirman los derechos no, en contra de un adversario sino con el adversario. Su acción colectiva tiende a la construcción del Sujeto.


MOVIMIENTO DE LA BURGUESIA

La pareja racionalidad y subjetividad define la orientación cultural de la sociedad moderna y pone en marcha lo que se ha llamado, dentro de la sociedad industrial, la lucha de clases sociales. Industriales y asalariados, movimiento capitalista y movimiento obrero se refieren a los mismos valores culturales, a la racionalización y la subjetividad, combatiéndose uno al otro.
En su momento fue la burguesía la figura central de la modernización occidental. Con ese nombre, burguesía, se designó a los actores de la autonomía de la sociedad civil frente al Estado, sobre todo con la diferenciación de la economía respecto a la política, la religión y la familia. En forma simultánea fue el agente de la racionalización y de la subjetividad. La burguesía combatió a la monarquía absoluta, fundó el individualismo moderno que se asocia a la lucha social contra el orden establecido y los fundamentos religiosos. Ella fue  quien defendió la propiedad y los derechos del hombre e hizo de la primera el más importante de los derechos.
El retorno al Sujeto es en parte un retorno al espíritu  burgués y al espíritu del movimiento obrero contra el espíritu de la totalidad, que de la Revolución francesa a la soviética ha dominado dos siglos de historia. La protomodernidad termina cuando triunfa en la política los modelos racionalistas con la  Revolución francesa  y en la economía con la industrialización británica  Se rompe la unidad de la racionalidad y la subjetividad

MOVIMIENTO OBRERO

El movimiento obrero, es decir, la presencia de un movimiento social dentro de la acción obrera, se define por la defensa de la autonomía obrera contra la organización del trabajo que es un llamado rápido a la racionalización.  No se limita a reivindicar mejores condiciones de trabajo sino que también convoca a la defensa del Sujeto obrero contra una racionalización  identificada con el interés patronal.  Su reclamo de justicia social expresa la necesidad de combinar los dos principios de la modernidad: racionalización y dignidad obreraEl movimiento obrero rompe con la lucha de la modernización contra la tradición y de la razón contra la religión; y conduce su lucha  al interior de la modernización con un conflicto que contrapone la búsqueda de la productividad con los derechos  de los trabajadores tratados, las más de las veces, como objetos, como simple fuerza de trabajo.

LAS PREMISAS DEL SUJETO SOCIAL

Con base en lo anterior, se puede deducir que las premisas de un Sujeto social son las siguientes: Conciencia de sí mismo y de su entorno; Su inserción en las relaciones sociales como constructor de la vida social y de sus cambios; Ser responsable frente a sí y frente a la sociedad; Su carácter contestatario frente a una sociedad que se le presenta como un sistema autorregulado;  Ser portador de valores culturales alternos a los predominantes y buscar la libertad en su lucha contra las determinaciones sociales.
El Sujeto social se construye en el dinamismo de la participación social. Entre los movimientos actuales portadores de subjetividad y de valores culturales propios sobresalen los siguientes: el movimiento feminista, el movimiento obrero, el movimiento ecologista. Hoy día puede añadirse el movimiento por una alternativa de globalización y en México, el movimiento indigenista.. El horizonte de estos movimientos tiende a rebasar las fronteras nacionales y en su diversidad entretejen redes sociales que contribuyen a elevar la conciencia y a fortalecer su poder social.
En la perspectiva de Alain Touraine, estos movimientos aún se encuentran en proceso de construirse como  Sujetos sociales y de establecer  una relación de oposición – complementariedad con sus contraparte, los impulsores de la  “ racionalidad – sistémica”  pero su existencia aporta rasgos de optimismo a un imaginario futuro


[1] El texto se base en el libro “Pourrons-Nous vivre ensemble? Égaux et différrents”, escrito por  Alain Touraine y editado por  Fayard, en  París, 1997[2] Alain Touraine señala que existen dos respuestas ante la crisis de la modernidad clásica: 1- La posmodernidad , que afirma que su descomposición es irreversible. 2-  Postula que la modernidad puede ser redefinida. Esta última alternativa es la que sostiene el autor.

11 HORAS DIARIAS CONECTADOS AL INTERNT

Dentro de el siguiente enlace se encuentra un ejemplo que justifica nuestro dispositivo, ya que es un articulo que hablo sobre las horas que actualmente los jóvenes pasan conectados a las nuevas tecnologías, haciendo siempre uso del Internet; ya sea por medio de una computadora, ipods, smart phones, etc.


Dicho artículo señala que los niños y los jóvenes de entre 8 y 18 años se la pasa aproximadamente 11 horas diarias a estos dispositivos de ocio.

Tema 132 del siguente enlace: http://www.articulo.org/7333/miguelx2