Cibercultura, ¿realidad o invención?

Nombre: Ricard Faura i Homedes
Título: Doctorando en Antropología Social
Institución de pertenencia: Universitat de Barcelona
País de origen: Catalunya - Estado Español-
Resumen:
El motivo de mi artículo es analizar el concepto de Cibercultura y si en realidad este concepto se ajusta a lo que podemos clasificar como Cultura. Nos movemos dentro del ámbito de lo que denominamos Ciberespacio, "espacio metafórico, espacio de comunicación, abierto por la interconexión mundial de los ordenadores"[1]. Según el mismo Levy, "Cibercultura es el conjunto de técnicas, de maneras de hacer, de maneras de ser, de valores, de representaciones que están relacionadas con la extensión del Ciberespacio..."[2] 
¿Que podemos entender como Cultura? "Cultura es ese todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, la costumbre y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad"[3]. La Cultura tiene una serie de características que la hacen diferente de otros procesos que podemos clasificar como de aprendizaje. Básicamente la Cultura es aprendizaje. C. Kottak lo distingue[4] del aprendizaje individual situacional que es cuando este se basa en la misma experiencia, es propio de los animales, y del aprendizaje social situacional en el que se aprende de otros miembros del grupo social, no necesariamente a través del lenguaje. Compararé la que podríamos denominar Cultura tradicional con la nueva Cultura del Ciberespacio o Cibercultura, intentando con ello comprobar si es correcto o no equipararlas entre ellas.

Cibercultura, ¿realidad o invención?

Me gustaría partir de dos conceptos fundamentales y previos a esta reflexión, Cultura y Cibercultura. Como Cultura entendemos "... ese todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, la costumbre y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad"[5]. Y como Cibercultura "... el conjunto de técnicas, de maneras de hacer, de maneras de ser, de valores, de representaciones que están relacionadas con la extensión del Ciberespacio..."[6]
Considero la relación existente entre Cultura y Cibercultura como una parte de lo que podemos denominar "Cultura Universal", que daría cabida a todos los diferentes matices existentes en la actualidad en el mundo.
Cuando intentamos definir y comparar cualquier Cultura es fundamental tener muy en cuenta las siguientes características:
La Cultura se transmite de generación en generación.[7] Es fundamental en esta primera característica delimitar el concepto de generación tal y como lo podemos considerar dentro del ciberespacio. La "vida" de Internet, entendiendo como vida el tiempo que ha estado más o menos accesible al gran público, es de unos veinte años, periodo que representa en la vida real casi una generación. La "vida", pero, "dentro" del Ciberespacio transcurre a otro ritmo mucho más acelerado de lo que puede transcurrir fuera de él. Es por ello que una generación en términos del Ciberespacio transcurre en un periodo mucho más corto. Podemos hablar de unos cuatro o cinco años por generación. Sin embargo, este paralelismo puede tener algunos puntos discutibles uno de ellos se produce al comparar el número de generaciones que pueden convivir a la vez. Vemos que fuera del ciberespacio no acostumbran a convivir más de tres generaciones a la vez, en el Ciberespacio podrán coincidir más de diez. La mecánica de la transmisión de conocimientos acostumbra a ser de una generación a su inmediatamente inferior, o a lo sumo a la siguiente. En el Ciberespacio, el proceso de transmisión de conocimientos no tiene por que seguir ningún tipo de esquema determinado. Esta posibilidad proporciona un mayor enriquecimiento Cultural al compararse diferentes puntos de vista y grados de conocimiento, con muy pocas probabilidades de que este conocimiento pueda perderse durante dicho proceso. Este último factor, el intercambio transgeneracional, salvo contados conflictos, aporta un gran valor añadido y más si se ve favorecido por las grandes facilidades de intercambio de información que nos ofrece el Ciberespacio.
En el momento de hacer un análisis del proceso de transmisión de conocimientos, nos encontramos con la enorme ventaja de tener a todas las generaciones "delante" de nosotros, ventaja que por otro lado quisieran tener todos los antropólogos Culturales cuando inician cualquiera de sus estudios.
De bien pequeño, toda persona, mediante el aprendizaje, tanto de manera consciente como de manera inconsciente y a través de la interacción con los demás miembros de su entorno, realiza el denominado proceso de endoculturación o integración Cultural de un miembro a su propia Cultura, proceso clave dentro del aprendizaje en el Ciberespacio.
Para poder analizar correctamente el posible impacto cultural en el Ciberespacio hemos de tener en cuenta aspectos tan importantes como el Espacio Personal. Cada Cultura tiene un espacio físico personal diferenciado. Los primeros y más visibles "desarreglos" Culturales se producen en este campo, cuando Internet, y de alguna manera, unifica estas posibles diferencias. Cuando hablamos de Espacio Personal, estamos hablando de un concepto que hace referencia a un espacio físico. Lo podemos asociar al espacio mínimo vital que cada cultura considera necesario para relacionarse de manera normal y fluida con los demás. Si nos trasladamos al ámbito del Ciberespacio, este factor desaparece debido a la inexistencia  del contacto físico. Tendríamos que analizar más profundamente si esta carencia viene compensada por los distintos matices y registros en el área del lenguaje escrito. Si de alguna manera esta posible proximidad o lejanía viene reflejada de manera verbal.
La Cultura es simbólica. El antropólogo Leslie White, definió a la Cultura como "un continuum extrasomático (no genético, no corporal) y temporal de cosas y hechos dependientes de la simbolización... La Cultura consiste en herramientas, utensilios, vestimenta, ornamentos, costumbres, instituciones, creencias, rituales, juegos, obras de arte, lenguaje, etc."  Más adelante White nos dice que el origen de la Cultura se produjo en el momento que el hombre adquirió la capacidad de simbolizar o "de originar libre y arbitrariamente y dotar a la vez de significado una cosa o hecho, y, correspondientemente, (...) captar y apreciar tal significado".[8] Entendemos como símbolo algo verbal o no verbal, inmerso dentro de una determinada Cultura o lenguaje.
Podemos considerar como símbolos más utilizados en Internet a los Iconos. Su iconografía es uno de los factores más determinantes dentro del Ciberespacio. Esta iconografía ayuda a unificar a la llamada Cibercultura de manera muy similar a lo que sucede internacionalmente con las señales de tráfico. Todo el mundo, dentro del Ciberespacio, conoce perfectamente el significado de cada uno de sus símbolos. También podemos citar el caso de los denominados Emoticons[9] o símbolos utilizados por los internautas para expresar su estado de ánimo en momentos y entornos en que se produce una relación más directa entre interlocutores, como es el caso del correo electrónico y de los denominados Chats o conversaciones en tiempo real.[10]
Cuando hablamos del papel de la naturaleza sobre la misma Cultura, en el caso concreto del Ciberespacio este factor es inexistente o por lo  menos inapreciable. En este punto es mucha la similitud con el mundo real, la Cultura está por "encima" de la naturaleza, esta ejerce su influencia pero es al final la Cultura quien marcará sus límites. Analizando las posibles consecuencias que puede tener el entorno natural sobre la evolución más o menos rápida de un país o región dentro del Ciberespacio, es muy posible que un país frío tenga muchas más posibilidades de explotar sus sistemas de comunicación vía telemática que otro con un clima más mediterráneo. Como también parten con ventaja los lugares más recónditos e incomunicados, pero estas características pueden verse compensadas o incrementadas por otras Culturalmente o económicamente más determinantes.
No podemos pasar por alto, el aspecto totalizador de la Cultura.  La antropología considera que la Cultura lo abarca todo. Aparece en este punto una contradicción cuando la comparamos al concepto Cibercultura. Podría considerarse pues, que la interacción  que se produce entre los hombres y las máquinas, y en este caso concreto a través de terminales y pcs, forma parte de la propia Cultura. ¿Por qué tendríamos que diferenciar esta interacción de la que pueden tenerse con otro tipo de máquinas o tecnologías? Una respuesta quizás sería que detrás de estas máquinas existe una relación y una comunicación entre diferentes personas. Pero este tipo de relación también se produce, de alguna manera, en el caso de la telefonía y en ningún momento se ha hablado de la TelefonoCultura o de la Cultura de la Telefonía. Hemos de considerar también, que mediante el teléfono solo se produce una transmisión de voz mientras que en el Ciberespacio convergen más componentes como son la posibilidad de transmitir a la vez voz e imagen, aspectos que lo enriquecen comunicativamente mucho más.
La Cultura es compartida. La Cultura se transmite a través de los grupos a los que se pertenece que son los encargados del proceso de enculturación. El sentimiento de pertenecer a un grupo está claramente marcado dentro del ámbito propio del Ciberespacio. Los cibernautas se sienten ligados e identificados a los demás miembros de esta comunidad y mucho más cuando hablamos de comunidades o grupos de interés o discusión  formados dentro del mismo ciberespacio.[11]

Como base donde poder establecer comparaciones con las llamadas Culturas tradicionales, seria conveniente partir del concepto valores centrales,[12] teniéndolos a estos como claves y básicos. Estos valores centrales integran cada Cultura y ayudan a distinguirla de otras. ¿Cuáles son estos Valores Centrales en el Ciberespacio? Pocos son los estudios fiables realizados sobre la Cultura del Ciberespacio y ninguno con carácter reciente pero consideraré como claves los siguientes:
Individualismo. Esta es una característica muy asumida por todos los círculos afines al Ciberespacio, aunque últimamente se han levantado algunas voces contradiciendo esta mayoritaria opinión. No deja de ser contradictorio que un proceso que de alguna manera ha logrado revolucionar al mundo de las comunicaciones, sea considerado como paradigma del individualismo y la incomunicación.
El valor de la Iniciativa. "Todo es posible si uno se lo propone". Estaríamos hablando de la reedición del llamado Sueño Americano. El valor de la Iniciativa está directamente relacionado con la posibilidad de un enriquecimiento económico rápido, "todos tenemos la posibilidad de hacernos ricos". Valor por otro lado estrechamente vinculado con el anteriormente comentado del individualismo.
Llegado a este punto, quiero resaltar el origen de la ideología que puede estar detrás del nacimiento de la Cibercultura. Hemos de partir de Estados Unidos de América, país donde nació Internet y donde más peso específico ha ganado la idea de un nuevo espacio para la Cultura dentro de él. Tanto estas características que he destacado como las que comentaré seguidamente, se ven muy reflejadas en lo que Barbrook y Cameron han  llamado Ideología Californiana[13].  Esta ideología aparece al producirse una alianza espontanea de escritores, hackers, capitalistas y artistas de la Costa Oeste de los Estados Unidos y ha conseguido definir una ortodoxia heterogénea para la naciente era de la información. Esta nueva fe ha emergido de una extraña fusión entre la bohemia Cultural de San Francisco y la industria de tecnología punta del Valle del Silicio. Promovida en revistas, libros, programas de televisión, sitios web, grupos de discusión de Usenet y conferencias de la Red, la Ideología Californiana combina, de forma promiscua, el espíritu despreocupado de los hippies y el ardor empresarial de los yuppies. Esta amalgama de realidades opuestas ha sido posible gracias a una profunda fe en el potencial emancipatorio de las nuevas tecnologías de la información. "Esta visión optimista del futuro ha sido abrazada de forma entusiasta por informáticos tecnófilos (nerds), estudiantes holgazanes, capitalistas innovadores, activistas sociales, académicos modernos, burócratas futuristas y políticos oportunistas a lo largo y ancho de los Estados Unidos".
Igualdad de Oportunidades. Este "socialismo tecnológico" se da solamente sobre el papel ya que los condicionantes económicos previos son determinantes en el Ciberespacio[14].  Aquí queda clara la vinculación con la ya citada Ideología Californiana, donde subyacen principios y premisas defendidas por los Hippies de la década de los sesenta, muchos de los cuales en la actualidad ocupan cargos de relevancia, tanto en el ámbito político como en el económico.
Liberalismo Político. Este punto lo vemos reflejado en la práctica por la solicitud de no intervención  de las instituciones públicas y así impedir que estas marquen las pautas de funcionamiento dentro del Ciberespacio. Se rechaza cualquier tipo de traba que la ley pueda poner. Se propugna la no-existencia de fronteras ni límites jurisdiccionales. Se detecta también una clara tendencia a la uniformización idiomática teniendo como lengua "Franca" al Inglés. Se rompe claramente con la premisa de la igualdad ya que las demás lenguas parten con grandes desventajas.
Y finalmente destacaría un alto índice de "religiosidad", entendiendo esta religiosidad como una fe hacia la ciencia y la tecnología. A través de ella podremos obtener o acceder a todo, son la "puerta" hacia un futuro mejor. Es el dominio de los denominados Integrados frente a los Apocalípticos[15].
Es a partir de estos valores centrales que podremos establecer paralelismos y comprobaciones con otras de las llamadas Culturas tradicionales. 

Conclusiones

Antes de entrar en el apartado de las conclusiones, distinguiré dentro del Ciberespacio, a dos tipologías de personas claramente diferenciadas. Las primeras utilizan el Ciberespacio meramente como un espacio de comunicación a la vez que como una herramienta para esta comunicación. Este grupo de personas, me atrevería a decir que son la mayoría, no comulgan con ningún tipo de distinción o separación respecto a su ámbito cultural concreto en el momento en que  navegan por el Ciberespacio. Existe una convivencia entre sus hábitos culturales y los que imponen de alguna manera Internet. La otra tipología sería la de los que su estilo de vida viene marcado por Internet. A estas personas, que se las puede clasificar claramente como grupo. Tienen como principales precursores a determinados medios de comunicación, tanto dentro como fuera del Ciberespacio, que los aglutinan y cohesionan. El ejemplo más claro de ello lo tenemos en la revista Wired[16], revista editada en San Francisco. Son sus principales ideólogos el ya fallecido profesor Marshall McLuhan y el "gurú" del Ciberespacio Nicholas Negroponte, a la vez que habitual colaborador. Esta revista encarna y dirige el proceso de creación y generación de una cibercultura.
Centrándonos pues en este segundo grupo de personas podemos decir que dentro del Ciberespacio existen suficientes características como para poder afirmar que estamos delante de un proceso de creación de una nueva cultura. Sin embargo, esto no llega a cumplirse, si entendemos como nueva cultura una de características únicas y claramente diferenciadas de cualquier otra ya existente, ya que al analizar los valores centrales de esta supuesta nueva cultura, nos encontramos que es la réplica de la anteriormente mencionada Ideología Californiana. Esta ideología  nacida en los Estados Unidos de América, reproduce muchas de las propias características de la cultura norteamericana. Exagerando y incidiendo mucho más en algunos puntos clave y característicos de esta.
Estamos seguramente en un momento clave para reorientar este proceso y hacer que todas las culturas, como tales, tenga su presencia en el Ciberespacio, sin tener que renunciar a valores básicos de ella. Ninguna cultura puede imponer criterios o restricciones a otra por minoritaria que esta sea. El Ciberespacio tiene que ser un espacio abierto a todas y cada una de las culturas del mundo, aprovechando así toda la energía que ellas transmiten. Hemos de rechazar el concepto de cibercultura si detrás de el se escudan criterios y postulados unidireccionales y excluyentes. Quizá a partir de ahora  tendríamos que empezar a hablar de Ciberculturas en plural. Estaremos, entonces, delante de un verdadero espacio abierto a todo el MUNDO.

Antropología de lo Político:sociedad virtual y movilizaciones sociales

Adriana Sarraméa- UBA


Resumen: Las reglas culturales y políticas han cambiado. La revolución tecnológica generada por el rápido desarrollo de la computadora y el video ha creado una nueva geografía de poder en el mundo que no hubiera sido posible imaginar hace veinte años: la gente ha sido reducida a datos, sistemas de vigilancia y control actuan a nivel planetario, las mentes son moldeadas mediante la realidad de la pantalla, y un poder autoritario actúa en "ausencia". La nueva geografía es virtual y el centro de resistencia política y cultural tiene que afirmarse en este espacio electrónico. En este trabajo vamos a explorar las posibilidades del internet entendiendolo bajo dos ejes conceptuales: por un lado como espacio virtual de expresión de comunidades heterogéneas, y por el otro como espacio social donde relaciones políticas, culturales, y económicas recomponen las formas tradicionales de movilización social.


¿Qué es la Red (Net)?
La Red (Net) es una red internacional de computadoras que conecta a más de cuarenta mil redes individuales de computadoras. Las computadoras en la Red (Net) se comunican mediante lÍneas telefónicas de alta velocidad con lenguajes digitales bajo el protocolo TCP/IP. De esta manera las computadoras comparten información con otras computadoras y con individuos. Tenemos que notar que una vasta infomación se transmite en la Red (Net) sin la participación de los seres humanos. Sin embargo la Red (Net) permite a los seres humanos acceder y comunicarse con las computadoras miembros de la red. Recordemos además. que la Red (Net) fue diseñada como una de las armas de la Guerra Fría. y fue durnate su relativamente larga vida (unos veinte años) una red de investigación al servicio de la doctrina de Seguridad National (Comer 1983, Laver 1975, Stanford 1973, Sarraméa 1993) Hoy dÍa la Red (Net) sigue siendo una red militar a la cual no podemos acceder tan facilmente. Pero además de ser un circuito cerrado de datos estratégicos, la Red (Net) tiene espacios abiertos donde gobiernos, organizaciones no gubernamentales, agencias internacionales, grandes y pequeñas corporaciones y empresas, e individuos acceden, se comunican e intercambian información. La Red (Net) es un término usado por los que están en la red para referirse a ella. John Quarterman. llama a la red "matriz" en su libro The Matrix (1990). Tracy LaQuey (1993) dice que: La Matriz es aveces llamada la Red por los ciudadanos de todas las redes. Este término es ambiguo porque no se refiere a una red en particular, sino que se refiere a la situación de las redes en general. Si alguien te dice que está en la red, probablemente te está diciendo que lo podés contactar por e-mail. (LaQuey, 1993: 37-38, mi traducción) Esta definición general de la Red incluye no sólo al Internet, sino también al Usenet, a los BBS, y a servicios comerciales como America on Line, Campuserve, the Source, Genie, the Well, Prodigy, y una variedad de servicios textuales telefónicos ofrecidos por ATT, Skytel, MCI, Minitel y otros.(Anderson 1993, Rosenbaum 1992, Smith 1989) La Red (Net) está concebida como un espacio mental, o espacio cibernético (cyberspace) y muchos estudiosos del Norte la ven como la última frontera. Recordemos que las fronteras tecnológicas del Norte fueron: el lejano Oeste y la incorporación de México por el tratado Guadalupe Hidalgo (1848), la Guerra Europea y las sucesivas guerras del Pacífico. la conquista de la Luna y la guerra de Vietnam, la eliminación de las luchas de liberación nacional en el tercer mundo a través del terrorismo de estado, y finalmente la disolución del conflicto Este-Oeste que incluye la transformación de parte del arsenal de guerra para uso doméstico. Así, desde el microondas a la computadora, los pagers y el teléfono celular, todas estas viejas tecnologías militares van siendo incorporadas al mundo de los electrodomésticos. Se nos permite a todos participar de la Red pero como en el Titanic, no todos participamos de la misma manera. Descubrir el cómo y el porqué de esa participación a nivel tecnológico y social. es tarea entre otras. del científico social, y de algún pueblo organizado si es que todavía existe alguna entidad definible de esa forma.
Poder Nomádico y Resistencia Cultural
El término que mejor describe la presente condición social es licuefaciente. Hubo en otros tiempos marcadores de estabilidad, como Dios, la Naturaleza, la civilizacion occidental y cristiana, las siete maravillas del mundo, entre otros, que han caído en el agujero negro del escepticismo, o en el maléfico triángulo de las Bermudas. Pero ahora, la ubicación del Poder y por lo tanto de los espacios de resistencia se encuentran en zonas ambiguas sin fronteras. Herodoto, en "Las Guerras Pérsicas", describía un pueblo al que todos temían, conocido como los Scythias, que eran nómades- horticultores. Eso los diferenciaba de los imperios sedentarios de los tiempos de la "cuna de la civilización". La tierra donde los Scythias habitaban, el norte del Mar Negro, era una zona inhabitable desde el punto de vista de la ubicación geográfica y del clima. Sin embargo resistieron ser colonizados, no tanto por la adversidad del clima y del terreno, sino porque no había medio económico o militar con que colonizarlos y subyugarlos. Al no tener límites fijos, como ciudades o territorios, esta "horda nómade" nunca podía ser ubicada. Esto implicaba que no podían ser puestos a la defensiva y en sitaución de ser conquistados. Uno de los "secretos" de los Scythias era que mantenían su autonomía a través del movimiento, haciéndole creer a los posibles conquistadores que estaban siempre presentes y listos para atacar incluso cuando no estaban donde hacían creer a los demás que estaban. Sus fronteras eran móviles dado que para los Scythias el poder no estaba asociado con la ocupación espacial. Ellos se movilizaban. tomando territorios y recolectando tributo según las necesidades del momento. De esta manera, mantuvieron un "imperio flotante", hasta "invisible" podríamos decir. que dominó Asia por veintisiete años. Los posibles "atacantes" de los Scythias tenían que hacerse encontrar por éstos. Si a los Sythias no les gustaba la posibilidad de la batalla siempre les quedaba la opción de mantener la invisibilidad, haciendo imposible que el enemigo construyera un teatro de operaciones. Este modelo de distribución del poder y estrategia predatoria, fue reinventado por los bloques de poder durante el capitalismo tardío, para alcanzar mas o menos los mismos fines. Su reinvención está predicada sobre la apertura tecnológica del espacio cibernético. En este espacio la velocidad/ausencia y la inercia/presencia se estrellan en la hyper-realidad. El modelo arcaico de poder nomádico, que una vez fue el medio para mantener un imperio inestable, se ha transformado en un medio de dominaciõn sostenida. En esta situación de significados duales, la sociedad contemporánea de nómades, es al mismo tiempo un campo de poder difuso y sin ubicación territorial, y una máquina de mirar fija que aparece como espectáculo. El poder difuso permite la aparición de la economía global de un mercado realmente planetario, y la máquina de mirar actúa como fortaleza en territorios estatales, manteniendo el orden de los bienes producidos con la ideología propia específica del área en cuestión. Aunque el campo de poder difuso y la máquina de mirar están integrados mediante la tecnología y son partes necesarias para mantener el imperio global, es el campo de poder difuso el que cumple completamente con el mito de los Scytias. El movimiento del espacio arcaico hacia las redes electrónicas ofrece todas las ventajas del poder nomádico: Los nómades militarizados están siempre a la ofensiva. Al mismo tiempo, la obscenidad del espectáculo y el terror de la velocidad son sus compañeros de tarea. En la mayoría de los casos, las poblaciones sedentarias se someten a la obscenidad del espectáculo y pagan alegremente su tributo en la forma de trabajo, materia prima, y ganancia. El primer mundo, el tercer mundo, nación y tribu, todos pagan el requerido tributo. Las naciones jerárquicas y diferenciada, las clases, las razas, las etnías, los géneros de la sociedad moderna sedentaria entran en el licuado de la dominación nomádica bajo la forma de trabajadores de servicios y virtuales siervos de la elite del espacio cibernético. Pero en vez de ser sometidos a un pillaje de bandidos y enemigos, ahora es un robo entre amigos y travesuras de compadres. La hostilidad generada por los desposeídos, se canaliza a través de un sofisticado sistema burocrático, que aleja los antagonismos del campo de poder nomádico. El retiro del poder hacia una localidad invisible y no localizada impide definir un teatro de operaciones (lugar de resistencia) a los que están bajo el panóptico del espacio cibernético,quedando reducidos a un histórico "replay" de la cinta visual de los monumentos del gran capital. Tomemos por ejemplo, una de las narraciones del siglo diecinueve que persiste mas allá de su vida natural: el movimiento de los trabajadores. El movimiento de los trabajadores es la creencia que la clave para reisistir al capital organizado es un cuerpo de trabajadores organizados que paren la producción, a través de huelgas, sabotajes, luchas frontales y demás. Al igual que la "revolución", la idea de la organización de trabajadores ha sido fracturada a traes del "eficiente" uso de la violencia del estado. Quizás nunca existieron en la vida cotidiana. La ubiquidad de las huelgas quebradas, de los regalitos de los bonos, de la reducción de la fuerza de trabajo, muestra que las organizaciones de los trabajadores son burocracias laborales. La fragmentación regional del planeta en primer/tercer mundo como técnica disciplinaria del poder nomádico, ha hecho anacrónicos los movimientos nacionales de los trabajadores y sus alianzas internacionales. Los sitios de producción se trasladan con facilidad y las políticas laborales son demasiado "flexibles" para que los trabajadores organizados tengan éxito resistiendo al capital. Las plantas de Dupont y de General Motors (entre otras) se fueron a México como resultado de la acción de los trabajadores organizados dle primer mundo que fueron a su vez flexibilizados hacia el desempleo. México, como colonia de trabajadores ayuda al capital nomádico que no tiene que pagar salarios del primer mundo ni beneficios laborales. La velocidad del mundo de las corporaciones se paga con la intensificación de la explotación. En otro trabajo (Sarraméa 1997) decíamos que las ciencias sociales entendían en el siglo diecinueve a las relaciones sociales como pura visión, haciéndolas totalmente representables. Además: La creencia que todo se puede ver y medir marcó profundamente el sistema epistémico de las ciencias sociales. En esta ficción metodológica el espacio social es blanco, occidental, cristiano, masculino, y patriarcal. Lo doméstico no forma parte del conocimiento dado que el único espacio posible es el espacio público. (Sarraméa 1997).
Elaborabamos también que ésta definición del epacio social negaba la posibilidad de otros espacios sociales, conocidos por otros sujetos que no se identifican con el sujeto-modelo del conocimiento. Sin ser en esto demasiado originales, argumentábamos que desde una posición teórica descorporalizada, beneficiada por la falta de racismo, sexismo, y clasismo, se representaba al ser humano minimalizado y se lo reducía a su movimiento. De esta manera se creaba una "democracia" científica dónde al no especificarse ningún cuerpo, todos los cuerpos eran iguales: se eliminaban las marcas de la cultura impresas en los cuerpos rebeldes. Esta ficción de la transparencia inodora de lo humano, pasa a las redes como estrato constitutivo y fantasía civilizatoria: en general los que usamos la Red, aceptamos aparentemente sin más las "reglas" de la red. El período postmoderno de poder nomádico, la elite se ha aligerado del peso de sus bases urbanas y nacionales, permitiéndose el lujo de vagabundear en ausencia por los caminos electrónicos, sin temor de ser interrumpida por las estrategias de resistencia generadas en el seno de las comunidades sedentarias. La arquitectura monumental, es en realidad una simbólica de poder hueca y vacía. Éstos monumentos silencian las resistencias y los resentimientos estableciéndose como significadores de nostalgias, de continuidades, y de resoluciones históricas. Estos lugares pueden y son actualmente ocupados, pero no afectan el flujo del poder nomádico. En el mejor de los casos éstas ocupaciones se hacen invisibles mediante la manipulación de los medios electrónicos. Pero, aunque un fortín como las burocracias puede ser reocupado por la máquina de la guerra posmoderna, sus tesoros electrónicos no pueden ser aprehendidos mediante medidas físicas. La red que conecta los fortines (las calles) tiene amenudo poco valor para el poder nomádico. Es así que éste la ha dejado en las manos de las clases bajas.
No sólo la policía, sino también criminales, adictos, e incluso los "homeless" están siendo usados para desestabilizar el espacio público. La aparición de las clases bajas unidas con el espectáculo de los medios, permite a las fuerzas del "orden" construir una percepción histérica de las calles representándolas como peligrosas e inútiles. La promesa de la familiaridad seduce a las hordas de consumidores hacia espacios públicos privatizados como los "shopping malls". El precio del "proteccionismo" es entre otras cosas, la entrega de la soberanía individual. Sólo las mercaderías tienen derecho al "shopping mall". El poder nomádico se sigue desplázando por el espacio cybernético hablándole a sus seguidores a través de la autoexperiencia de los medios electrónicos. Mas pequeño es el público, más grande es el orden. El poder nomádico tiene que ser resistido en el espacio cybernético mas que en el espacio físico. Un grupo pequeño y coordinado de "hackers" podría introducir virus, gusanos, y bombas electrónicas dentro de los bancos de datos, programas, y redes autoritarias, produciendo un efecto de inercia dentro del espacio nomádico. Inercia prolongada equivale, en este escenario, al colapso de la autoridad nomádica a nivel global. Esta estrategia no requiere una identificación de clase ni requiere acciones simultáneas en el resto del planeta. La clave aquí es desestabilizar el control y el mando del poder nomádico. En estas condiciones "ideales" el capital fijo del complejo militar/multinacionales, se inutiliza y convierte en capital muerto, donde equipos, fuerza laboral y materia prima quedan flotando sin poder actuar. Existe la posibilidad que el capital tardío podría ser víctima de su propio peso inercial. Pero todo esto es en realidad, otro lindo cuentito de las ciencias sociales. Uno de los problemas, el mas obvio, es que los que estan en la Red (Net) son uno de los grupos mas despolitizados. Las infiltraciones en el espacio cybernético han sido alegres intentos de vandalismo como los virus de las computadoras al estilo Michelangelo, o venganzas personales (Madsen 1992, Rohrbaugh 1992, Ubois 1992; US House of Representatives 1985). La "Legion of Doom", un grupo de jóvenes hackers que atemorizaron a los servicios secretos norteamericanos, dicen que nunca dañaron ningún sistema y que sus actividades estaban motivadas por la curiosidad. Mas allá de las pequeñas aventuras de estos muchachitos, el pensamiento político nunca entró en la consciencia de este grupo, propiamente disuelto y convertido a su vez en una mercancía: todos sus programas se venden en la Red. por unos ochenta dólares (Alexander, 1991).
La paradoja es similar a la de tratar de politizar a los científicos que producen armamentos. ¿Cómo se le puede pedir a esta clase que elimine su propio modo de subsistencia? Para hacer las cosas un poco mas complicadas, unos pocos tienen el conocimiento profundo necesario para accionar sobre el espacio cybernético. La frontera del conocimiento es en realidad la menos democratizada de todas las fronteras del espacio cybernético. Los cybertrabajadores no están unidos. Sin embargo, encuadrar a algunos capacitados para desestabilizar este sistema, que está constituído por una auto-vigilancia intrinseca a su diseño, es un problema a resolver quizás en otros espacios sociales. Panfletear, pegar posters, teatro callejero, arte público, son tácticas de resistencia que fueron muy útiles en un pasado no tan lejano. Pero ahora, ¿dónde está el público?, ¿quiénes están en las calles? No muchos, a juzgar por las horas que este público pasa pegado al mundo electrónico: ya sea video, televisión, terminales, o computadoras. Este es un público comprometido con el mundo electrónico. Pero este mundo no está todavía constituído y hay que tomar ventaja ahora de la posibilidad de intervenir en él antes de que sólo nos quede la crítica como único movilizador. Del Fortín al Fin Más arriba, habíamos descripto a los "fortines" como espacios públicos privatizados con multiplicidad de funciones. Por ejemplo, entre esas funciones hay respuestas al cómo mantener la continuidad política (oficinas del gobierno o monumentos nacionales), o incluyen áreas donde se celebra el consumerismo (shoppings). Siguiendo las líneas del pensamiento medieval, el fortín garantiza la seguridad y la familiaridad a cambio de la entrega de la soberanía individual. Puede actuar seduciendo e induciendo elecciones de consumo, o puede actuar como una fuerza de coerción, reclamando mediante la violencia la sumisión de los que resisten. El fortín deja entrar a todos con excepción de los que deja afuera para cuidar las calles. El poder nomádico no ofrece la elección de no trabajar y de no consumir. Es decir se está afuera del consumo y del mercado laboral no por elección individual, a pesar de los mitos de dispersión que plantean lo contrario. Los fortines varían en apariencia, pero en conjunto forman la llamada "aldea global" que funciona en dos registros arquitectónicos, el material y el electrónico.
La aldea electrónica es percibida como parte de los medios, aunque en realidad es un agente de colonización de la casa. La llamada "información" es un circuito perpetuo de ficciones organizadas desde Hollywood, CNN, y sus repetidores miméticos locales. El mundo está mediado por la ideología de la pantalla. Así se puede hablar de una vida virtual en un mundo virtual. Siguiendo al fortín electrónico, el fortín arquitectónico es otro sitio dónde la hypervelocidad y la hyperinercia se cruzan. Estos fortínes no mantienen límites nacionales, sino que se expanden a través del planeta simulando la apariencia de estar en todos lados al mismo tiempo. La forma arquitectónica puede variar, sin embargo la simbólica totémica se mantiene a nivel planetario. Este tipo de fortín fue el típico elegido por el capital en el poder en su primer intento de nomadización. Fué manufacturado durante la Contrarreforma, cuando la Iglesia Católica se dió cuenta durante el Concilio de Terento (1545-63) que la presencia universal era una de las claves para mantener y generar poder en la era de las colonizaciones. Para hacerlo invisible y "ausente" fue necesario el desarrollo total del sistema capitalista. La presencia de la Iglesia en las areas de frontera, la universalización de los rituales, el mantenimiento del esplendor arquitectónico, y el crucifijo como marcador ideológico enmarcaron un lugar de familiaridad y seguridad. La Iglesia esperaba, en cualquier lugar que uno estuviera. En tiempos mas contemporáneos, los arcos góticos se transformaron en los arcos dorados. McDonald's está en todos lados. Donde se abre una nueva frontera económica, allí está el Big Mac. Viaje donde viaje, lo espera su hamburguesa y su coca-cola. Mientras uno está en el fortín, uno se siente como que está en casa. Hay fortines que son relativamente sedentarios. Tienen significados claramente nacionales como la Casa Blanca y el Oval Office, que se van descentralizando a través de los medios adquiriendo significados multinacionales. Estos son lugares muy vulnerables a la penetración de los medios dado que sus imágenes y mitologías son fáciles de imitar. Finalmente, el poder nomádico ha creado pánico en las calles con sus mitologías de subversión política, deterioramiento económico, infecciones biológicas, que refuerzan a su vez la mentalidad de la fortaleza que pide entonces la creación de nuevos fortines. Entonces es hora de crear el pánico dentro de la fortaleza, donde uno no se pueda esconder, y si no, que se lo pregunten a Clinton.

DENTRO Y FUERA DE LA PANTALLA Apuntes para una Etnografía del Ciberespacio


Ante todo, el hombre no puede verse reducido a su aspecto técnico de Homo Faber, ni a su aspecto racionalístico de Homo Sapiens. Hay que ver en él, el mito, la fiesta, la danza, el canto, el éxtasis, el amor, la muerte, la desmesura, la guerra...el auténtico hombre se halla en la dialéctica Sapiens-Demens.
Edgar Morin1
Hace ya varios años, creo que en 1986, en el Primer Congreso de Antropología de Buenos aires, se me ocurrió presentar una ponencia sobre las posibilidades que brindaban los modelos informatizados para el análisis de las relaciones inter-étnicas a escala mundial. No existía Internet y yo sólo tenía una vieja Comodore 64 con la que construí una sencilla base de datos donde introducir información sobre las acciones de rechazo o aceptación de las pautas culturales asociadas al capitalismo en distintas sociedades del globo. ¡Hoy me parece algo tan ingenuo! Pretender dar cuenta de relaciones étnicas a escala mundial. Sin embargo había leído que algunos centros de estudios geopolíticos y militares se tomaban esta líneas de trabajo muy en serio. Para diseñar la estructura lógica de la base utilicé las ideas de la Antropología Política de Pierre Clastres acerca de la pugna entre la lógica centrípeta y centrífuga en la unificación del Estado Planetario en torno al Capitalismo Tecnológico2. De la sarta de tonterías que el software me informó, hay una que todavía me hace pensar. Decía:
"Aunque el Capitalismo es un sistema completo, en tanto ninguna sociedad le es ajena, las fuerzas centrífugas no han desaparecido, sino que operan en el sistema" 3
¿ Podría ser que la página WEB de los Zapatistas sea un ejemplo de fuerzas centrífugas en el seno del Sistema ?
¿Podría ser que la huelga que hicieron los internautas latinos a ambos lados del Atlántico a Telefónica para pedir tarifa plana sea otro ejemplo ?
Veamos:
En el primer caso, creo que los Mitos Milenaristas Mayas calculan que el mundo actual termina en 2012 (estamos en el quinto mundo, si no recuerdo mal). Tal vez sus acciones puedan entenderse mejor teniendo en cuenta esto; y también su sitio WEB. Van dirigidas del mundo real hacia un cambio total en el paradigma que sostiene el mundo actual.
En el segundo caso, es la primera vez que jóvenes contestatarios realizan una acción en el mundo real que viene del espacio virtual. (Yo he visto las pintadas en la calle, en las paredes de la corporación Telefónica, que aparecieron al otro día de que los salones de Chat rebeldes instaran a la acción)
Y ahora recuerdo que en la Obertura de las Mitológicas, Claude Levi-Strauss ya hablaba de un Foco Virtual, el cual regía la lógica de los Mitos de las Tierras Bajas Sudamericanas.4 Desde esa lógica -decía- incluso su libro era parte del Mito.
Y tuve que decir todo esto, simplemente para justificar una cosa.
Creo que la Antropología puede aportar algo al estudio de un espacio nuevo, donde se están generando nuevas reglas y donde por primera vez hay un contacto multi-étnico generalizado.
Ese espacio nuevo no se ubica en ninguna parte y genera sus propias reglas.
A priori considero mis propias observaciones y las acciones y el discurso de mis informantes en el ciberespacio como un hecho etnográfico.
Y también considero válido lo que pueda decir la antropología acerca de los ritos de pasaje por los que discurre un internauta antes y después de una inmersión en la realidad virtual; así como el hecho de que la red internet permite un permanente y generalizado intercambio de distintas visiones del mundo.
Pero mi objetivo específico en esta ponencia es simplemente dar cuenta de algunas situaciones sociales concretas de las que soy observador-participante, a la vez que voy repensando cuales de las herramientas conceptuales que usábamos en el trabajo etnográfico del mundo real pueden utilizarse en este nuevo escenario virtual.
EL FACTOR IRRACIONAL: LA FUNCION RANDOM.
La primera observación es que a pesar de que el soporte lógico de la red se basa en el discurso racional impuesto por el código del programa5 el comportamiento de los usuarios y por ende parte del propio comportamiento de la red excede el código y se sitúa en muchos casos fuera de la razón.
El espacio virtual que existe pero no se ubica, es también el espacio de la sin-razón. Todos sabemos que el territorio internet es difícil de limitar. Habría que desconectar todos los sistemas al unísono. Es complicadísimo apagar internet. Este es el primer factor impredecible: Estamos frente a un programa que no tiene fin previsto, que no se sabe donde termina.
Tengamos en cuenta que desde el momento en que los protocolos de conexión hacen su trabajo y la red se pone en marcha; podemos considerarla como un software global, formado por muchos segmentos de código on-line.
Este Gran Software no es más que la suma de códigos escritos por distintos programadores del mundo, sin embargo, en tanto funciona, es más que la suma de las partes.
Pero ese más, ese plus del que hablamos esta fuera del código en sí. Está en las nuevas pautas culturales que los usuarios están desarrollando.
Un ejemplo. Si una compañía importante como Servicom (el servidor más grande de habla hispana) dejara de emitir en este mismo momento, desaparecerían al instante todos los sitios WEB, salones de chat, e-mails, tiendas de compra y venta, inmobiliarias, galerías sexuales y congresos virtuales de antropología, etc. que ahora mismo, miles de usuarios hispanos están usando (incluso esta página desaparecería, salvo que el amable lector sea tan previsor y la haya impreso antes). Sin embargo, estoy seguro que de inmediato todas las personas que usan los servicios de Servicom intentarían poner en marcha sus ordenadores para volver a conectar. Y si esta compañía desapareciera probablemente otra ocuparía su lugar. Tal cual ocurre con cualquier empresa de servicios que cubra una demanda del mercado en el mundo real.
Es decir, el espacio virtual en tanto conlleva sus propias reglas y es una necesidad, es para estas personas ahora, una pauta cultural.
Por otro lado es inútil que un programa de seguridad trace niveles de censura como intenta hacerlo el navegador Internet Explorer de Microsoft (tiene tres: el usuario puede elegir entre: a.) Torso Desnudo. b.) Desnudo total y c.) Roce de Partes Íntimas.); lo cierto es que el sexo es una de los temas de más auge en la red y uno de los promotores de su desarrollo.
La fuerza sexual, recordemos, es la fuerza que genera la vida. Y es totalmente irracional.
Tal vez, uno de los aspectos que podrían resultar interesante investigar en el ciber-espacio es la forma en la que se conjuga lo irracional de las conductas humanas a través de un soporte tremendamente lógico y racional como es el código de un programa in informático.
Aunque trazar un puente entre los aspectos racionales e irracionales de la conducta humana es una obra a todas vista de una tremenda complejidad, no puedo menos que comenzar por esbozar el escenario desde el cual pretendo dar cuenta de un fenómeno al que asistimos cada día con mayor intensidad: Individuos y comunidades enteras están fijando su atención en una realidad distinta de la que consensuamos como tradicional. Una realidad donde, por ejemplo, el espacio físico deja de tener importancia, donde ciertas decisiones son tomadas con ayuda de la función random, donde la imagen corporal no es -a priori- necesaria para las relaciones sociales...
Me refiero a la creación y actualización permanente que requiere mantener en funcionamiento lo que la cibernética llama "Isomorfismo de los Modelos de Representación de la Ralidad" y comunmente es conocido como "Realidad Virtual".6
Tengamos en cuenta que desde el momento en que cualquier software de realidad virtual se pone en funcionamiento (por ejemplo un cajero automático), excede el código que el programador a elaborado, para adquirir un significado autónomo, fruto de las intenciones de los usuarios que lo utilizan.
El software es el soporte de la intención del usuario, y a la vez, el usuario se ve encuadrado en las funciones que el software contiene.
Pongamos un ejemplo clásico:
EL CASO DEL CAJERO ELECTRÓNICO
El primer espacio virtual fue el de la representación del dinero. Lleva muchos años en el mercado, el boom actual de la realidad virtual nos la presenta como algo nuevo y sin embargo forma parte de la cultura occidental desde hace ya bastante tiempo.
El dinero que el cajero automático dice que tenemos (o no tenemos) en el banco: ¿ Dónde está ? ¿ Qué hace que exista en el mundo real ?
Las cosas que podemos comprar con él, dependen, entre otras cosas, de la pantalla, de los acuerdos entre los nodos de los bancos, del softwae, pero principalmente en los acuerdos sociales que los sustentan..
He aquí un aspecto que considero clave en un futuro estudio del ciberespacio: los acuerdos sociales entre los usuarios hacen posible que la realidad virtual y el mundo real se relacionen. Los acuerdos son la interface entre el mundo real y el ciberespacio.
Pongamos un ejemplo, usted encuentra un artículo o servicio anunciado en una pagina WEB, (digamos por usar un ejemplo real, un ramo de flores para regalar a la persona que ama) y decide comprarlo, hace su correspondiente transferencia de "dinero" de su tarjeta visa a una "cuenta" del vendedor. La compra ya esta hecha. Hasta aquí todo a ocurrido en el ciberespacio: usted es un nombre, operando en un escenario de símbolos: El vendedor de la tienda y las flores compradas son iconos en la pantalla; su pago es una secuencia numérica en una caja con un botón aceptar.
Todo transcurre en el ciberespacio, pero sin embargo es posible gracias a que existen los acuerdos reales en el mundo físico. Esta claro que usted a cambiado el dinero por su fuerza de trabajo u otro recurso similar; el dinero estará respaldado por una entidad bancaria real, y, finalmente, las flores deberían ser entregadas físicamente a la persona que usted ama.
Como vemos, son los acuerdos sociales, la intención de los usuarios, antes, y después, lo que hace posible la inter-relación entre el ciberespacio y el mundo real.
ENTRAR - ESTAR - SALIR
He notado que son muy distintos los estados de ánimo, los temas de conversación y en general la configuración de la atención de los internautas si se sitúan en los acuerdos previos a la utilización del ciberespacio, durante su permanencia en él, y al salir del mismo.
1. Acuerdos de entrada: Aunque uno puede necesitar de la red por muchas razones, hay algo en común a todas la aplicaciones (desde e-mail, WEB's o Salones de chat) y a todos los usuarios, (sean técnicos, mercachifles de hardware o jóvenes anarcos). Todos son iniciados en las "nuevas tecnologías", todos conocen a Bill Gates y a Microsoft, o cualquier otro de los Mitos del ciberespacio7. Todos saben que la opción Archivo-Abrir está arriba-a-la-izquierda, Todos tienen un amigo, un profesor, un consultor que les da seguridad, que explica, "sabe" y los ha iniciado. En los chat es fácil identificar a los novatos, no sólo por que lo preguntan todo, sino también por que se presentan como tales.
Pero también son acuerdos de entrada los convenios comerciales y sociales entre el triángulo Banca-Servidor-Transportistas que se están firmando en una verdadera reacción en cadena, en todo el mundo. El banco realiza la gestión de cobros y da respaldo, el servidor da el soporte técnico a nivel software y publicidad en la red, el transportista se encarga de llevar las mercancías al mundo real. Sin ellos las flores no llegarían.
Ahora, esta claro que para que este triángulo funcione se están poniendo en juego no solo protocolos de comunicación sino también contactos económicos y e interculturales. Es interesante ver que estos acuerdos previos al ingreso de la red mundial de comunicaciones carece de control centralizado. Por el contrario son intercambios entre puntos virtuales. Una compañía Brasileña se puede ver obligada a prestar un servicio a cambio de otro servicio que no sabe quien o donde se realizará.
Pensemos en el siguiente caso: un abonado GSM de Airtel8 viaja de Barcelona a Sarajevo; no tiene necesidad de cambiar su número ni su aparato de teléfono, sus clientes y amigos, todo su mundo de relaciones lo sigue de un punto a otro del planeta. Pero ¡Ojo! Para que funcione el sistema, un técnico en Sarajevo tendrá que dedicar un tiempo a configurar su teléfono. Ese tiempo no será abonado por el usuario, de hecho la compañía que lo presta no tiene modo de cobrar ese servicio, a no ser que considere como pago el hecho de que, los clientes a quienes le venderá sus teléfonos podrían un día viajar a Barcelona y usar del servicio con una compañía homóloga de esa ciudad.
Como diría Marx: ¿Y entonces quién se queda con la plusvalía?
2. Acuerdos en el Ciberespacio. Este tipo de conductas es la que más fantasía han derrochado los creadores de ciencia ficción. Y sin embargo navegar en la realidad virtual es -generalmente- bastante normal a los ojos de cualquier usuario de ordenadores. Uno esta haciendo click en la pantalla, buscando información y mirando como los iconos se transforman en ventanitas y las ventanitas en datos, imagen o sonido. Lo mismo da si estoy navegando en mi disco duro local o en una base de Turquía. En todo caso será increíble la cantidad de información a la que uno puede acceder, pero, actualmente esto no impresiona demasiado a los usuarios.
Sin embargo hay algo que sí cambia, y mucho, cuando uno esta navegando en el ciberespacio. Y es la configuración de la atención. En dos aspectos: a). La vista permanece fijamente enclavada en la pantalla y se usan solo las partes del cuerpo necesarias para comunicar (Mirada fija, manos en teclado o ratón y voz si se usa micrófono) b). En el ciberespacio el tiempo parece que transcurre a una velocidad distinta que en el muno real.
Es interesante observar la posición física de un internauta mientras está en inmersión profunda (preferiblemente en un chat). Lo más fuerte es que la vista no se despega de la pantalla. Pedirle a alguien que está chateando que lo mire a los ojos y le preste toda su atención es una pérdida de tiempo. Esa persona a cumplido todos los rituales de ingreso al ciberespacio y no esta dispuesta a salir violentamente de él. Para salir tendrá que pasar por otros rituales de despedida.
También es interesante observar la alteración del paso del tiempo en los internautas. El tiempo transcurre muy rápido, enseguida pasan las horas, conversando, conociendo gente, saltando de un link a otro buscando esa información esquiva...Esto es así, probablemente, porque la inmersión en el ciberespacio requiere fijar toda la atención exclusivamente en un canal.
A este respecto también es importante destacar que al cibernauta no le interesa cual es el tiempo afuera (de la pantalla) por ello es posible comunicar personas de latitudes tan distintas del globo.
Respecto del espacio, no podemos decir que sea distinto, por la sencilla razón de que en la inmersión no existe el espacio. Uno nunca sabe si esta visitando una WEB en su mismo pueblo o en las antípodas. Para el cibernauta el espacio es un tema irrelevante. Aunque siendo algo tan importante en el mundo real (sin espacio físico no habría mundo real) sería interesante investigar que rituales devuelven al internauta su control del espacio físico.
Una pregunta pendiente: ¿ Qué es lo primero que hace un internauta cuando desconecta de la red?
3. Acuerdos de Salida. Como dijimos más arriba al referirnos a la irracionalidad de la red, en internet no hay objetivos fijos. Así que una inmersión acaba por motivos externos al propósito que la generó. Como hay tanta información uno nunca termina de agotar la búsqueda. Uno sale siempre con la idea de que hay mucho más que uno no a consultado. La red provoca un constante estado de insatisfacción, esto es general en todo el mundo de la cibernética: uno compra un ordenador sabiendo que pronto estará obsoleto, adquiere programas que jamas dejan de actualizarse, busca información y sabe que al concluir la búsqueda ya hay más información actualizada etc. Por lo tanto ¿Cuando cesa una inmersión? Pues por un factor externo a la misma, como ser agotamiento físico, o, lo más raro, cuando un acontecimiento del mundo real se sobrepone a todos los acuerdos del mundo virtual.
Es como si todo en la red estuviera pensado para permanecer dentro, si bien los programas tienen su opción de salida, como cualquier otro, las paginas WEB no tienen fin, no tienen salida. Los salones no tienen horarios o culminación. Pareciera que en la red nunca se alcanzaran los objetivos. Y por lo tanto los rituales de salida no son tan claros como los de entrada.
En este sentido sería interesante investigar como el espacio virtual puede generar acciones en el mundo real. Así por ejemplo la huelga de cibernautas contra telefónica o los encuentros "cara a cara" entre personas que se conocieron en la red. Personalmente quiero ver que ocurre entre mi hijo y su primo de la misma edad el día que se encuentren en el mundo real. Ya que ambos se conocen sólo a través de las pantallas de los ordenadores. Saben que son parientes, pero solo se han visto en el net-meeting.
CONCLUSIONES
No hay mucho que agregar, escribo esto mientras el congreso de Antropología Virtual ya está On-line. Creo que lo más importante es poner a prueba nuestras propias ideas y herramientas conceptuales, nuestra experiencia en la observación de las conductas y aspectos cognitivos del hombre en un nuevo ambiente. Es probable que la mayoría de las cosas que observemos sean una nueva versión de situaciones clásicas. En ese caso se tratará simplemente de adaptar nuestra herramienta en la recolección de datos o en la interpretación de los mismos. Sin embargo, también puede ocurrir que se estén generando situaciones nuevas, que requieran incluso re-pensar el paradigma que nos está sustentanto. No me refiero necesariamente a temas "modernos" (como la relación hombre-máquina, y me acuedo que en los frisos mochicas los objetos cobran vida y se vuelven contra sus creadores) me refiero sobre todo a los aspectos que la propia razón discursiva no puede explicar, tales como el rito, la magia o el sexo, aspectos de nuestra observación que hasta las estructuradas variables de un algoritmo, parecen contener.
Ese es el terreno de un Antropólogo.
José Luis Picciuolo Valls Ibiza, 30 de Setiembre de 1998
Para contactar conmigo delta@pmi.servicom.es  
1 "El Paradigma Perdido", Ensayo de Bioantropologia. Ed. Kairós, Barcelona 1974. La cita se completa asi: "...solo la elaboración de una teoría de la hipercomplejidad organizativa permitirá integrar de forma coherente los incoherentes aspectos que poseen los fenómenos humanos, solo ella podrá concebir racionalmente la irracionalidad."
2 "Antropología Política " Pierre Clastres" . Buenos Aires.
3 "Modelo Global Multiétnico" Informe de Abril 1986. I Congreso de Antropología, Universidad de Buenos Aires. Argentina.
4 Fue en la Obertura de las Mitológicas, en "Lo Crudo y lo Cocido" Fondo de la Cultura Económica. México.
5 Todo programa implica un algoritmo, y todo algoritmo es una racionalización del evento que pretende explicar.
6 Se supone que un modelo es isomorfico con el sistema de referencia (cualquier evento socio-cultural) cuando contiene variables consistentes con aspectos estructurales del sistema de referencia que pretende representar. En la práctica los aspectos significativos del sistema de referencia que serán representados en variables del modelo son elegidos por el analista de sistemas o diseñador del software. Sin embargo, un sistema construído por millones de personas tendría una consistencia (un nivel de realidad) más fuerte que el que solo dependiera de un programador solitario.
7 Existen Cientos de Bill's Gates, Subcomandante Marcos, Maratonas y demás personajes en la red. En un mundo donde todos son nombres e iconos es fácil crear una personalidad virtual, y nada mejor que los arquetipos.

AUTOBIOGRAFIA "ANAHI"